jueves, 12 de mayo de 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
Biografia de Guayacan Orquesta
La orquesta está dirigida por Alexis Lozano quien toca varios instrumentos musicales entre los que se encuentran el bajo y el trombón. La agrupación nació en Bogotá. Lozano nació en Quibdó, Chocó, una región costera del Pacífico de Colombia con una gran población afro-colombiana. Se mudó a Bogotá y ahí, en conjunto con Jairo Varela y otros músicos colombianos cofundó el grupo Niche, con el que Lozano grabó cuatro álbumes: Al pasito (1979), Querer es poder (1981), Prepárate Grupo Niche, vol. 2 (1982) y Niche (1983).
Lozano se desvinculó de Varela y fundó su propio grupo, Guayacán Orquesta, cuyo primer álbum Llegó la hora de la verdad salió a la venta en 19851 posteriormente se publicó Que la sangre alborota en 1987 y Guayacán es la orquesta en 1988. Esta encarnación temprana de Orquesta Guayacán cuenta con un cartel como co-fundador de Richie Valdés (voz) y sus hermanos William (timbales) y Julio César Valdés (bajo), junto con John Lozano (voz) e Israel Tanenbaum (teclados), aunque Richie y William Valdés dejaron el grupo después del disco Guayacán es la orquesta y se unieron a Varela en el Grupo Niche. Lozano encontró sustitutos y continuó hacia adelante.
La orquesta empezó su consolidación a partir de 1990 tanto en Colombia como en Estados Unidos expandiéndose después a Latinoamérica. Algunos de sus éxitos más sobresalientes son: «Pau Pau», «Un mal olor», «Te amo, te extraño», «Cada día que pasa», «Un amor a cuenta gotas», «Amalia de noche», «Oiga, mire, vea», «Invierno en primavera», «Como una hoguera», «Mi muchachita», «Un vestido bonito», «Yolanda» y «Guayacan Pasodobles», los cuales ocuparon los primeros lugares en las listas de popularidad tanto nacionales como internacionales. La orquesta ha lanzando una serie de álbumes populares desde la década de los 1990 y a la fecha siguen cosechando éxitos aunque con menos trascendencia debido a la popularidad de otros géneros musicales que han dominado las frecuencias radiodifusoras dedicadas a los géneros afro-antillanos como el reggaeton y la bachata.
El 16 de febrero de 2011, Jairo Ruiz Mamian, uno de los primeros cantantes de la Orquesta Guayacán murió en Veracruz, México. Se lo encontró ahorcado y sin vida en su domicilio. Fue conocido por la interpretación de temas como «Invierno en primavera», «Amor a cuenta gotas», «Cada día que pasa», entre otros
Te amo, te extraño
Yo deseaba encontrar un día
motivos de llenar mi vida,
sin saberlo como adivinas,
llegaste tú,
alegrando contu sonrisa,
con tu magia mujer divina,
con tu cuerpo,con tu hermosura,
puedo vivir.
CORO
Te quiero,
te amo,
te extraño,
te llamo,
ahora que estás a mi lado soy muy feliz
Ahora que estás a mi lado siento que eres lo anhelado,
quiero saber si por siempre conmigo estaras,
apareces danzando en mi alma con tu frágil y sútil figura
y me hablas cosas tan lindas que me haces feliz
(CORO)
Con tu mano ya no estoy solo voy andando feliz y todo
me parece ahora más lindo cuando tú estás,
caminaba en las calles tristes todo me parecía simple,
la alegría de las personas no era en mí
(CORO)
Quiero que cuando te desee,
no te importe si es que llueve o truene
solo quiero que tu m eprometas que al instante estarás
no me abrumes con tus preguntas
del porqué esto estoy sintiendo
te lo juro que si lo supiera lo era más feliz
(CORO)
De noche y de día te amo,
de noche y de día te extraño,
de noche y de día te llamo soy muy feliz
De noche y de día te llamo,
de noche y de día te extraño,
de noche y de día te llamo soy muy feliz
De noche y de día te amo,
de noche y de día te extraño, de noche y de día te llamo soy muy feliz.
motivos de llenar mi vida,
sin saberlo como adivinas,
llegaste tú,
alegrando contu sonrisa,
con tu magia mujer divina,
con tu cuerpo,con tu hermosura,
puedo vivir.
CORO
Te quiero,
te amo,
te extraño,
te llamo,
ahora que estás a mi lado soy muy feliz
Ahora que estás a mi lado siento que eres lo anhelado,
quiero saber si por siempre conmigo estaras,
apareces danzando en mi alma con tu frágil y sútil figura
y me hablas cosas tan lindas que me haces feliz
(CORO)
Con tu mano ya no estoy solo voy andando feliz y todo
me parece ahora más lindo cuando tú estás,
caminaba en las calles tristes todo me parecía simple,
la alegría de las personas no era en mí
(CORO)
Quiero que cuando te desee,
no te importe si es que llueve o truene
solo quiero que tu m eprometas que al instante estarás
no me abrumes con tus preguntas
del porqué esto estoy sintiendo
te lo juro que si lo supiera lo era más feliz
(CORO)
De noche y de día te amo,
de noche y de día te extraño,
de noche y de día te llamo soy muy feliz
De noche y de día te llamo,
de noche y de día te extraño,
de noche y de día te llamo soy muy feliz
De noche y de día te amo,
de noche y de día te extraño, de noche y de día te llamo soy muy feliz.
martes, 10 de mayo de 2016
Su vida y obra
Diomedes Dionisio Díaz Maestre nació el 26 de mayo de 1957, en la cuna
de su humilde familia, jamás pasó por la mente de Rafael María, su
padre, que aquel pequeño se convertiría en el cantautor más
representativo del folclor vallenato. Pero poco a poco el pequeño
primogenito de los Díaz Maestre iría desarrollando ese interés y esa
capacidad hacia la música sin pensar que aquello significaría su futuro.
Hijo de padres trabajadores, Diomedes siempre tuvo la intención de agradecerles el sacrificio que ellos conjugaban diariamente para sacar adelante aquel numeroso hogar. Por aquella razón, el pequeño muchacho colaboraba con las labores de sus padres en el campo y en el mismo hogar, naciendo en él la idea de salir adelante.
Hijo de La Junta, corregimiento de San Juan del Cesar, en el sur de la Guajira, Diomedes nació en las agrestes tierras de una finca llamada Carrizal, un domingo a las siete de la mañana. Y en aquel pequeño pueblo recuerdan sus amigos cercanos que por 1974, cada vez que se organizaba una parranda vallenata se "colaba Diomedes", quien no era invitado para evitar que "dañara la fiesta" con su estridente voz que le ganó el apelativo de "El Chivato", por cuenta de otro amigo entrañable, el guacharaquero llamado "Piyayo".
Diomedes era consciente de su limitación vocal y el único objetivo que perseguía con tales "apariciones", era promocionar las canciones que ya escribía y empezaban a gustar. Desde tiempo atrás a esa fecha, Diomedes era protegido por su tío Martín Maestre, otro grande del acordeón y la composición vallenata. Tal parece que entre 1974 y 1975, Martín se entregó de lleno a la tarea de "pulir" a Diomedes tanto en la composición como en el canto.
Y resultó tan buen alumno, que en breve Jorge Quiróz y Luciano Poveda le graban su primer tema: "La Negra"; razón por la cual se vincula a Radio Guatapurí en Valledupar como mensajero, pero con la real intención de impulsar la difusión de esa obra.
Pero lo mejor estaba por suceder. La amistad con Rafael Orózco a través de las competencias en las semanas culturales del Colegio Loperena de Valledupar, y luego los contactos que estableció con Emilio Oviedo dieron paso a su primer gran éxito musical: "Cariñito de Mi Vida", el cual además lo bautizó con el célebre seudónimo de "El Cacique de La Junta".
Después de tantos esfuerzos y sacrificios, con sus ahorros logra grabar un disco al lado de Nafér Durán, acordeonero hermano de Alejo Durán. Este trabajo se llamó Herencia Vallenata, donde se incluyó el tema "El Chanchullito" de autoría de Diomedes.
El primer intento pasó casi inadvertido pues en esos momentos el ambiente musical del género estaba plenamente dominado por Los Hermanos López, con Jorge Oñate, y Los Hermanos Zuleta. Sin embargo el tema de Diomedes Díaz logra proyección, comienza a sonar y su tema se incluye en las listas de las estaciones radiales.
Luego de grabar en compañía de Naffer, Diomedes graba lo que se consideró entonces como su primer destello musical exitoso: Tres Canciones. Esta vez junto a Elberto "El Debe" López, hermano de Miguel López, acordeonero en aquel entonces de Jorge Oñate.
El albúm representa una obra que habla de amores y serenatas, gracias a la ingeniosa mente compositora que empezó a surgir en Diomedes. Pero una vez más, El Cacique se ve sometido a los relativos cambios artísticos que la música vallenata trae consigo y la suerte le lleva a unirse con un joven Sanjuanero llamado Juan Humberto Rois. Junto a ésta promesa del folclor, Diomedes graba lo que hoy día es denominado por los conocedores como la mejor obra musical de Diomedes en toda su historia: La Locura .
Y aunque el éxito de dicha obra fue inmenso, nuevamente volvió la desilusión tras la separación de ambos artístas. Y llegó una época que marca historia en la cultura vallenata: Diomedes Díaz y el gran Nicolás "Colacho" Mendoza.
Los grandes clásicos del Cacique provienen de aquellos momentos junto a Colacho de quien aprendió la experiencia y adoptó la madurez artística que entonces necesitaba. Canciones como "Bonita", "Te quiero Mucho", "Te Necesito", "Tu Serenata", y "Fantasía" son recuerdos vigentes en el pueblo colombiano que vivió con ellas, y con muchas más, todo el sentimiento que Diomedes transmite en su canto. Diomedes y "Colacho" se separaron en 1984 para darle paso a un nuevo aire vallenato que igualmente representa otro hito musical en la carrera del Cacique: Gonzalo Arturo "El Cocha" Molina.
Esta vez, Diomedes y "El Cocha" lograron plamar tres albumes que arrojaron controversia pero finalmente aplausos. De ellos se recuerda "Se acabaron mis penas", "Sin medir distancias", "Sin ti", "Pasajeros de la Vida", "Si te vas te Olvido" y "Tu Cumpleaños". Y aunque la unión con "El Cocha" causó más desilusiones que satisfacciones, el destino le aguardaba a Diomedes y a todos sus seguidores con una memorable era de sentimientos.
En 1988 volvió La Locura. Diomedes y Juancho Rois se unen nuevamente tras diez años de haberse separado, y lo hicieron para consolidar la pareja vallenata más significativa de toda la historia del fólclor. Y por supuesto su primera grabación apeló a lo que la realidad sugería en aquel entonces llamándose Ganó el Folclor. Fueron seis años de sólo éxitos que originaron en el pueblo Guajiro, Vallenato, Costeño y Colombiano, la más grande oleada de cariños y admiraciones hacia tales artístas.
Pero la vida es extraña y muchas veces nos quita injustamente aquello que una vez nos brindó con humildad: en noviembre de 1994 muere en un accidente áereo Juancho Rois... terminó así la vida de un hombre para nacer la leyenda de todo un artísta. Lloró el pueblo de San Juan y lloró totalmente desconsolado Diomedes Díaz pues para él representaba su final, el final de su grandeza. En la memoria y en los corazones de quienes aman el vallenato quedó vivo Juancho.
Y Diomedes surgió lleno de fuerzas para recompensar a su querido compañero allá en el cielo con un homenaje como solo él sabe: Un Canto Celestial; Diomedes y el jovencito Iván Zuleta crean en 1995 el tributo a Juancho Rois y significó el siguiente paso de éste artista que día tras día se entrega por completo a su mundo de melodías, de acordeones y de millones de seguidores que lo aprecian hasta el final.
Los hechos fatídicos y amarillistas que sucumbieron durante 1997 y que han tenido al Cacique por fuera de las tarimas no son lo suficientemente enriquecedores para los objetivos del autor de éstas páginas. Por tanto, dichos acontecimientos no hacen parte de la información que éstas notas brindan. Canta Diomedes que aún tienes mucho por cantar!
Hijo de padres trabajadores, Diomedes siempre tuvo la intención de agradecerles el sacrificio que ellos conjugaban diariamente para sacar adelante aquel numeroso hogar. Por aquella razón, el pequeño muchacho colaboraba con las labores de sus padres en el campo y en el mismo hogar, naciendo en él la idea de salir adelante.
Hijo de La Junta, corregimiento de San Juan del Cesar, en el sur de la Guajira, Diomedes nació en las agrestes tierras de una finca llamada Carrizal, un domingo a las siete de la mañana. Y en aquel pequeño pueblo recuerdan sus amigos cercanos que por 1974, cada vez que se organizaba una parranda vallenata se "colaba Diomedes", quien no era invitado para evitar que "dañara la fiesta" con su estridente voz que le ganó el apelativo de "El Chivato", por cuenta de otro amigo entrañable, el guacharaquero llamado "Piyayo".
Diomedes era consciente de su limitación vocal y el único objetivo que perseguía con tales "apariciones", era promocionar las canciones que ya escribía y empezaban a gustar. Desde tiempo atrás a esa fecha, Diomedes era protegido por su tío Martín Maestre, otro grande del acordeón y la composición vallenata. Tal parece que entre 1974 y 1975, Martín se entregó de lleno a la tarea de "pulir" a Diomedes tanto en la composición como en el canto.
Y resultó tan buen alumno, que en breve Jorge Quiróz y Luciano Poveda le graban su primer tema: "La Negra"; razón por la cual se vincula a Radio Guatapurí en Valledupar como mensajero, pero con la real intención de impulsar la difusión de esa obra.
Pero lo mejor estaba por suceder. La amistad con Rafael Orózco a través de las competencias en las semanas culturales del Colegio Loperena de Valledupar, y luego los contactos que estableció con Emilio Oviedo dieron paso a su primer gran éxito musical: "Cariñito de Mi Vida", el cual además lo bautizó con el célebre seudónimo de "El Cacique de La Junta".
Después de tantos esfuerzos y sacrificios, con sus ahorros logra grabar un disco al lado de Nafér Durán, acordeonero hermano de Alejo Durán. Este trabajo se llamó Herencia Vallenata, donde se incluyó el tema "El Chanchullito" de autoría de Diomedes.
El primer intento pasó casi inadvertido pues en esos momentos el ambiente musical del género estaba plenamente dominado por Los Hermanos López, con Jorge Oñate, y Los Hermanos Zuleta. Sin embargo el tema de Diomedes Díaz logra proyección, comienza a sonar y su tema se incluye en las listas de las estaciones radiales.
Luego de grabar en compañía de Naffer, Diomedes graba lo que se consideró entonces como su primer destello musical exitoso: Tres Canciones. Esta vez junto a Elberto "El Debe" López, hermano de Miguel López, acordeonero en aquel entonces de Jorge Oñate.
El albúm representa una obra que habla de amores y serenatas, gracias a la ingeniosa mente compositora que empezó a surgir en Diomedes. Pero una vez más, El Cacique se ve sometido a los relativos cambios artísticos que la música vallenata trae consigo y la suerte le lleva a unirse con un joven Sanjuanero llamado Juan Humberto Rois. Junto a ésta promesa del folclor, Diomedes graba lo que hoy día es denominado por los conocedores como la mejor obra musical de Diomedes en toda su historia: La Locura .
Y aunque el éxito de dicha obra fue inmenso, nuevamente volvió la desilusión tras la separación de ambos artístas. Y llegó una época que marca historia en la cultura vallenata: Diomedes Díaz y el gran Nicolás "Colacho" Mendoza.
Los grandes clásicos del Cacique provienen de aquellos momentos junto a Colacho de quien aprendió la experiencia y adoptó la madurez artística que entonces necesitaba. Canciones como "Bonita", "Te quiero Mucho", "Te Necesito", "Tu Serenata", y "Fantasía" son recuerdos vigentes en el pueblo colombiano que vivió con ellas, y con muchas más, todo el sentimiento que Diomedes transmite en su canto. Diomedes y "Colacho" se separaron en 1984 para darle paso a un nuevo aire vallenato que igualmente representa otro hito musical en la carrera del Cacique: Gonzalo Arturo "El Cocha" Molina.
Esta vez, Diomedes y "El Cocha" lograron plamar tres albumes que arrojaron controversia pero finalmente aplausos. De ellos se recuerda "Se acabaron mis penas", "Sin medir distancias", "Sin ti", "Pasajeros de la Vida", "Si te vas te Olvido" y "Tu Cumpleaños". Y aunque la unión con "El Cocha" causó más desilusiones que satisfacciones, el destino le aguardaba a Diomedes y a todos sus seguidores con una memorable era de sentimientos.
En 1988 volvió La Locura. Diomedes y Juancho Rois se unen nuevamente tras diez años de haberse separado, y lo hicieron para consolidar la pareja vallenata más significativa de toda la historia del fólclor. Y por supuesto su primera grabación apeló a lo que la realidad sugería en aquel entonces llamándose Ganó el Folclor. Fueron seis años de sólo éxitos que originaron en el pueblo Guajiro, Vallenato, Costeño y Colombiano, la más grande oleada de cariños y admiraciones hacia tales artístas.
Pero la vida es extraña y muchas veces nos quita injustamente aquello que una vez nos brindó con humildad: en noviembre de 1994 muere en un accidente áereo Juancho Rois... terminó así la vida de un hombre para nacer la leyenda de todo un artísta. Lloró el pueblo de San Juan y lloró totalmente desconsolado Diomedes Díaz pues para él representaba su final, el final de su grandeza. En la memoria y en los corazones de quienes aman el vallenato quedó vivo Juancho.
Y Diomedes surgió lleno de fuerzas para recompensar a su querido compañero allá en el cielo con un homenaje como solo él sabe: Un Canto Celestial; Diomedes y el jovencito Iván Zuleta crean en 1995 el tributo a Juancho Rois y significó el siguiente paso de éste artista que día tras día se entrega por completo a su mundo de melodías, de acordeones y de millones de seguidores que lo aprecian hasta el final.
Los hechos fatídicos y amarillistas que sucumbieron durante 1997 y que han tenido al Cacique por fuera de las tarimas no son lo suficientemente enriquecedores para los objetivos del autor de éstas páginas. Por tanto, dichos acontecimientos no hacen parte de la información que éstas notas brindan. Canta Diomedes que aún tienes mucho por cantar!
Biografia Rodolfo Aicardi
Rodolfo Aicardi, el artista cantor de los Diciembres, el que hizo bailar a Colombia entera en cuatro
decenios, se ha ido para el más allá. ¡¡Ha muerto!!
Una insuficiencia renal y diabetes , males que acabaron con la vida del artista el día 24 de Octubre de 2007.
Este será un Diciembre sin Rodolfo Aicardi, al menos sin su presencia.
Rodolfo venía enfermo desde hace dos años cuando sus riñones empezaron a no funcionar como debían. Diabetes e insuficiencia respiratoria fueron dos males que que se sumaron al anterior y como si esto fuera poco a al tipo guapachoso y alegre lo embargó una terrible depresión que por ende complicaban sus males.
Marco Tulio Aicardi Rivera nació en Magangué, Departamento de Bolívar, república de Colombia el 23 de mayo de 1946.
Siendo prácticamente un adolescente dejó su tierra y se trasladó a Medellín. Allí empezó a hacer parte del Sexteto Miramar y adoptó el que sería su nombre artístico para toda la vida: Rodolfo Aicardi, lo tomó de un hermano medio pero no de apellido Aicardi.
Una de las más populares voces de la música colombiana de todos los tiempos, se está apagando lentamente.
Rodolfo Aicardi, desde hace varios años padece una diabetes crónica, enfermedad que ya acabó con sus dos riñones, lo tiene prácticamente ciego y con una depresión que lo hace llorar a toda hora y que, según los médicos, hace más complicada su recuperación.
sus riñones, los nervios y la
tristeza lo llevan a un estado de depresión
que no puede contener el llanto a cada instante.
Busca el cigarrillo como
una evasiva al problema y esto a contribuido a
que las cosas se pongan más difícil.
Debe someterse a un transplante de riñón, y aunque
siempre se ha mostrado renuente a esta operación, los médicos de
la EPS que lo atienden lo han convencido para ello
y lo están preparando para transplantarle el órgano.
El cantante no se quiere dejarse vencer por la diabetes. Él, con razón, considera que aún le quedan muchos años de vida y que con la ayuda de la gente que alguna vez bailó sus canciones o las tarareó, podrá salir adelante.
Pero el cantante no tiene dinero, y como suele pasar con las grandes glorias colombianas, llámese cantantes, compositores, escritores, deportistas, la diabetes se encontró con un Rodolfo Aicardi casi sin un peso en el bolsillo.
Las regalías que recibe actualmente de Acimpro “Asociación de intérpretes Colombianos” por su música no son gran cosa, a pesar de llevar cuarenta años brindando alegría y canciones a Colombia y otras partes del mundo.
Los buenos tiempos.
Quién ya haya pasado el umbral de los 50 años, no puede negar haber cantado y bailado canciones como: Así empezaron papá y mamá, El papelito blanco y Adonai o baladas como El eco de tu adiós y Sufrir .
Temas que se hicieron famosos en su voz.
Con Los Hispanos:
Así empezaron papá y mamá - El papelito blanco – Adonai –Cariñito.
Con Los Ídolos.
El mentiroso Miguel - La suegra - El viejo Miguel - Amor sensible - Brisa salá.
Con los Bestiales.
La gaita de Venezuela - Vieja corraleja - Vení, vení -La hamaca rayá -La tía -La prima.
Con La Típica RA7.
A quien no le gusta eso - El caminito - No me alcanza -Tabaco y ron - Vagabundo soy – La colegiala.
La carrera artística de Rodolfo Aicardi ha estado llena de reconocimientos. Así lo evidencian los 15 discos de oro que le han sido otorgados. Su música y talento, además, han llegado a otros países. De hecho, Rodolfo Aicardi, con alegría, recuerda que en su momento realizó conciertos en casi todos los países de Europa y América.
Finalmente Rodolfo se retiró de la música debido a serios quebrantos de salud, como diabetes e insuficiencia renal, teniendo que someterse a delicados tratamientos médicos y llegando a requerir incluso, el trasplante de los dos riñones y el páncreas.
!!!!!!!!!!!!!!......En fin. Se murió Rodolfo. Atrás quedaron más de 40 años de vida musical.
Una insuficiencia renal y diabetes , males que acabaron con la vida del artista el día 24 de Octubre de 2007.
Este será un Diciembre sin Rodolfo Aicardi, al menos sin su presencia.
Rodolfo venía enfermo desde hace dos años cuando sus riñones empezaron a no funcionar como debían. Diabetes e insuficiencia respiratoria fueron dos males que que se sumaron al anterior y como si esto fuera poco a al tipo guapachoso y alegre lo embargó una terrible depresión que por ende complicaban sus males.
Marco Tulio Aicardi Rivera nació en Magangué, Departamento de Bolívar, república de Colombia el 23 de mayo de 1946.
Siendo prácticamente un adolescente dejó su tierra y se trasladó a Medellín. Allí empezó a hacer parte del Sexteto Miramar y adoptó el que sería su nombre artístico para toda la vida: Rodolfo Aicardi, lo tomó de un hermano medio pero no de apellido Aicardi.
Una de las más populares voces de la música colombiana de todos los tiempos, se está apagando lentamente.
Rodolfo Aicardi, desde hace varios años padece una diabetes crónica, enfermedad que ya acabó con sus dos riñones, lo tiene prácticamente ciego y con una depresión que lo hace llorar a toda hora y que, según los médicos, hace más complicada su recuperación.
| Por los años ochenta comenzó a atacarlo la diabetes, pero él no le puso atención al problema y así pasaron 20 años. Hace un par de años la enfermedad empezó a atacarlo sin piedad afectando la pérdida de |
El cantante no se quiere dejarse vencer por la diabetes. Él, con razón, considera que aún le quedan muchos años de vida y que con la ayuda de la gente que alguna vez bailó sus canciones o las tarareó, podrá salir adelante.
Pero el cantante no tiene dinero, y como suele pasar con las grandes glorias colombianas, llámese cantantes, compositores, escritores, deportistas, la diabetes se encontró con un Rodolfo Aicardi casi sin un peso en el bolsillo.
Las regalías que recibe actualmente de Acimpro “Asociación de intérpretes Colombianos” por su música no son gran cosa, a pesar de llevar cuarenta años brindando alegría y canciones a Colombia y otras partes del mundo.
Los buenos tiempos.
Quién ya haya pasado el umbral de los 50 años, no puede negar haber cantado y bailado canciones como: Así empezaron papá y mamá, El papelito blanco y Adonai o baladas como El eco de tu adiós y Sufrir .
Temas que se hicieron famosos en su voz.
Con Los Hispanos:
Así empezaron papá y mamá - El papelito blanco – Adonai –Cariñito.
Con Los Ídolos.
El mentiroso Miguel - La suegra - El viejo Miguel - Amor sensible - Brisa salá.
Con los Bestiales.
La gaita de Venezuela - Vieja corraleja - Vení, vení -La hamaca rayá -La tía -La prima.
Con La Típica RA7.
A quien no le gusta eso - El caminito - No me alcanza -Tabaco y ron - Vagabundo soy – La colegiala.
La carrera artística de Rodolfo Aicardi ha estado llena de reconocimientos. Así lo evidencian los 15 discos de oro que le han sido otorgados. Su música y talento, además, han llegado a otros países. De hecho, Rodolfo Aicardi, con alegría, recuerda que en su momento realizó conciertos en casi todos los países de Europa y América.
Finalmente Rodolfo se retiró de la música debido a serios quebrantos de salud, como diabetes e insuficiencia renal, teniendo que someterse a delicados tratamientos médicos y llegando a requerir incluso, el trasplante de los dos riñones y el páncreas.
!!!!!!!!!!!!!!......En fin. Se murió Rodolfo. Atrás quedaron más de 40 años de vida musical.
RODOLFO AICARDI
Esos dos ojitos lindos, hechiceros
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
Esos dos ojitos lindos, hechiceros
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
Cuando me miras siento de verdad,
que tus ojos hechiceros dan felicidad,
del alud de tus ojos, lagrimas caerán
lindas rosas que florecerán...(bis)
Esos dos ojitos lindos, hechiceros
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
Esos dos ojitos lindos, hechiceros
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
Cuando me miras siento de verdad,
que tus ojos hechiceros dan felicidad,
del alud de tus ojos, lagrimas caerán
lindas rosas que florecerán...(bis)
Esos dos ojitos lindos, hechiceros
mira se parecen dos luceros..(bis)
mira se parecen dos luceros
esos dos ojitos hechiceros...(bis)
Cuando me miran siento de verdad,
tus ojos hechiceros dan felicidad,
y la luz de tus ojos, lagrimas caerán
lindas rosas que florecerán...(bis)
GARZÓN Y COLLAZOS (Darío Garzón y Eduardo Collazos)
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BIOGRAFÍA DEL DUETO GARZÓN Y COLLAZOS
La historia del dueto colombiano que,
con el tiempo, sería conocido como “Los principes de la canción
colombiana”, se remonta a los años 30, cuando Darío Garzón, oriundo de
Girardot, Cundinamarca, pero enraizado en la capital musical, Ibagué,
fuera profesor de Eduardo Collazos en el colegio San Simón.
Allí se conocieron y posteriormente, con
otros dos “compinches”, conformaron el grupo musical que por un par de
años fuera conocido como “Los cuatro alegres muchachos”, pero en 1938,
tras la disolución del grupo, Garzón y Collazos deciden seguir su
carrera juntos, y a partir de entonces con ese nombre “Garzón y
Collazos”.
Darío Garzón se dedico entonces a
componerle música a los versos de destacados poetas de la región,
logrando crear un estilo, que luego vino a ser representativo del Tolima
grande por décadas hasta nuestros días, con sus sucesores musicales,
todos los duetos que se formaron a partir de entonces en la región e
influenciando de alguna manera, el estilo de las agrupaciones similares
de Antioquia, Santander, Boyacá, Nariño y en general la región andina,
dejando por siempre su huella en el ADN de nuestra música y quedando
grabados en la mente y en el corazón de todos los colombianos.
Darío Garzón era la primera voy y
guitarrista y Eduardo Collazos, quien era ibaguereño, hacia la segunda
voz y ejecutaba el tiple. “Garzón y Collazos” conquistaron entonces su
Ibagué del alma y poco tiempo después salieron a la conquista del país,
la que lograron con permanentes giras por todo el territorio nacional y
con su inconfundible talento y calidad artística.
Sin embargo fue solo hasta 1947 que
comenzaron su carrera en la discografía, con discos que desde un
comienzo fueron verdaderos éxitos nacionales. Grabaron temas de José A.
Morales, Jorge Villamil, Pedro J, Ramos, Luis Dueñas Perilla, Luis A.
Osorio, Anselmo Durán, Graciela Arango de Tobón, Leonor Buenaventura,
Rafael Godoy, Efraín Orozco, Francisco Durán Naranjo, José Macias,
Cantalicio Rojas, Emilio Murillo y en fin de casi todos los más grandes y
excelentes compositores nacionales, que por suerte fueron muchos, y por
desdicha son especie en vía de extinción.
Aunque, como en todas las agrupaciones y
más si son de artistas, virtuosos y con personalidades y caracteres
fuertes, muchos fueron los desencuentros y separaciones del dueto,
fueron “un matrimonio” artístico que solo la muerte pudo disolver, en
1977, en este caso la de Eduardo Collazos.
Nos dejaron un gran legado en donde,
como en pocas cosas se ha dado, las costumbres musicales campesinas se
impusieron en la gran ciudad, llenandonos con historias sencillas y
llenas de amor, de amor la tierra y por el país. Sus grabaciones se
cuentan en decenas y sus canciones en centenas. Su reconocimiento
trascendió nuestras fronteras.
Haaaa... que tiempos aquellos
Lunita consentida colgada del cielo
como un farolito que puso mi Dios,
para que alumbrara las noches calladas
de este pueblo viejo de mi corazón.
Lunita consentida colgada del cielo
como un farolito que puso mi Dios,
para que alumbrara las noches calladas
de este pueblo viejo de mi corazón.
Pueblito de mis cuitas, de casas pequeñitas,
por tus calles tranquilas corrió mi juventud;
por ti aprendí a querer por la primera vez
y nunca me enseñaste lo que es la ingratitud.
Hoy que vuelvo a tus lares trayendo mis cantares
y con el alma enferma de tanto padecer
quiero pueblito viejo morirme aquí, en tu suelo,
bajo la luz del cielo que un día me vió nacer.
Hoy que vuelvo a tus lares trayendo mis cantares
y con el alma enferma de tanto padecer
quiero pueblito viejo morirme aquí, en tu suelo,
bajo la luz del cielo que un día me vió nacer.
como un farolito que puso mi Dios,
para que alumbrara las noches calladas
de este pueblo viejo de mi corazón.
Lunita consentida colgada del cielo
como un farolito que puso mi Dios,
para que alumbrara las noches calladas
de este pueblo viejo de mi corazón.
Pueblito de mis cuitas, de casas pequeñitas,
por tus calles tranquilas corrió mi juventud;
por ti aprendí a querer por la primera vez
y nunca me enseñaste lo que es la ingratitud.
Hoy que vuelvo a tus lares trayendo mis cantares
y con el alma enferma de tanto padecer
quiero pueblito viejo morirme aquí, en tu suelo,
bajo la luz del cielo que un día me vió nacer.
Hoy que vuelvo a tus lares trayendo mis cantares
y con el alma enferma de tanto padecer
quiero pueblito viejo morirme aquí, en tu suelo,
bajo la luz del cielo que un día me vió nacer.
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